viernes, 12 de marzo de 2021
sábado, 30 de enero de 2021
MI DAMA DE LAS CAMELIAS
No era ni alta ni baja, ni rubia ni morena, ni gorda ni flaca, pero algo en ella llamaba mi atención. Quizás fuera su vestido de gala, su capa o su peinado pasado de moda o sus anticuados adornos de bisutería, que le daban un aspecto entre vintage y kitsch, no lo se.
Me acerqué a ella con alguna escusa y de repente me cortó diciendo "Caballero, no hemos sido presentados". ¿Qué no habíamos sido presentados? Pero ¿en que siglo vivía esa mujer?. Decidí seguirle la corriente y me presenté formalmente, eso pareció agradarle y me invitó a ver junto a ella, el estreno de la ópera, que estaba a punto de comenzar. Acepté su ofrecimiento, ya que la localidad que me ofrecía en aquel palco, era mucho mejor que la que yo tenía en el patio de butacas.
Una vez terminada la función, la invité a tomar un "refrigerio" como ella lo llamaba, a lo que ella aceptó. Pasamos un rato agradable, por lo que decidimos repetir la experiencia, cuando se extremara la siguiente ópera, de las que iba a representar una compañía durante varios días.
Me di cuenta de que me encontraba a gusto con ella. Fue un suerte encontrar a alguien que compartiera mi amor por la ópera, en estos días en los que este género no esta precisamente de moda, y nuestra amistad se consolidó. Yo le llamaba "mi Damas de las Camelias "porque había algo en ella que me recordaba al personaje femenino de aquella obra, y cuando se lo comenté me dijo;- No sabes cuan cerca estás al llamarme así. Me pareció extraño ese comentario y no le encontré sentido a sus palabras, pero todo en ella era tan extraño y sin sentido, que no me sorprendió.
La temporada de ópera llegaba a su fin y el día que se estrenaba la última obra, estaba esperando en el vestíbulo del teatro a que llegara, pero se estaba retrasando. Eso era algo extraño en ella pues siempre llegaba puntual. Avisaron de que comenzaba la función y entre en el palco sin dar mayor importancia a su retraso, pero no apareció. Me pareció extraño pues, la obra que representaban ese día, era una de sus favoritas, quizás estaba indispuesta o un imprevisto de última hora, le abría impedido asistir.
Pasadas algunas semanas volví al teatro. No había sabido nada de mi amiga en ese tiempo. Imaginaba que me la volvería a encontrar en el teatro alguno de esos días, cuando alguna compañía presentara un recital de ópera de nuevo.
Deambulando sin rumbo, esperando a que comenzara la función, pasé por delante del palco en el que mi amiga solía estar y vi dentro, en lugar de a aquella mujer, a dos hombres que charlaban amigablemente. Sin querer escuché su conversación. El primero comentaba que había tenido suerte, que llevaba mucho tiempo intentando conseguir el abono de un palco y que por fin lo había conseguido.
- Si - contestó el otro - Este palco ha quedado libre.. Es extraño. Nunca creí que esa mujer renunciara a ver sus óperas.Es una gran aficionada, y con su aspecto y carácter no la veo en el patio de butacas. Parecen que han anulado su abono ¿sabes por que ha sido?
-Ni idea pero, con una mujer tan rara como esa cualquiera sabe.
Hoy he sabido la causa de esa ausencia y que esa sería para siempre. En un momento de su juventud Su mente se quebró, hundiéndola en un mundo personal y oscuro, donde la ópera era el único punto de luz que la iluminaba. Las noches de estreno, se ponía sus mejores galas, se escabullía de su casa entre las sombras y se dirigía al teatro, al palco que su familia había abonado para ella, y desde allí, veía las representaciones.
Pero aquella noche en la que no apareció al último estreno, algo le hizo cambiar de idea. Se estrenaba " La Traviatta" y ella, posiblemente en un arrebato de locura, decidió convertirse en Violeta y emular su acto final, dejando este mundo para siempre.
He salido del teatro me he dirigido al local donde terminábamos aquellas noches en las que disfrutábamos de la ópera y de nuestra mutua compañía. He pedido una copa de champán y he hecho un solitario brindis por mi amiga, por mi Dama de Las Camelias.
Mari Carmen Fernández González 30 - 1 - 2021
miércoles, 4 de noviembre de 2020
LA MUJER DEL SITAR
Sita estaba entusiasmada viendo como en el rostro de su padre se reflejaba la felicidad. Había pasado por la orfebrería y, con lo que había conseguido ahorrar en las últimas semanas con su rickshaw, había comprado una pequeña copa de plata para así, aumentar la dote de su hija y que esta pudiese casarse sin problemas.
salió corriendo de su humilde hogar para reunirse con su prometido y enseñarle la nueva adquisición para su ajuar pero, de pronto el cielo comenzó a oscurecerse, lo que indicaba que el monzón estaba a punto de llegar. Corrió hacia su casa pues, tenía que prepararse para la inminente llegada de este.
El monzón llegó y no tuvo piedad con la aldea. El viento y la lluvia la azotaron sin piedad, provocando inundaciones y una devastación total en aquella humilde aldea, lo que provocó una gran cantidad de pérdidas, tanto en vidas como en bienes materiales.
Cuando, por fin el monzón pasó, Sita, junto con su familia, pudieron ver lo que habían perdido. Por fortuna, todos estaban bien y su casa, aunque con graves daños, todavía se mantenía en pie, pero el rickshow de su padre, su único medio de subsistencia, había quedado destrozado, lo que significaba que la familia había quedado sin recursos, condenándolos a la miseria total.
Sita entonces comprendió lo que esto significaba para ella; para su padre no solo sería imposible mantener a su familia, sino que tampoco seria capaz de aumentar la dote de Sita, incluso tendría que vender todo lo que había conseguido reunir con el esfuerzo de muchos años, para así conseguir recursos para alimentar a su familia, pero eso significaba que esta perdería su dote y sin ella, seria imposible poder mantener su compromiso, ni siquiera poder casarse algún día.
Con todas sus esperanzas perdidas, Sita comenzó a andar sin rumbo fijo, alejándose de la devastación que la rodeaba y sus pasos la llevaron hasta una zona montañosa que se extendía cerca de su aldea donde, de pequeña, jugaba con sus hermanos y amigos.
Aquellas montañas estaban plagadas de cuevas Una leyenda contaba que entre esas cuevas, estaba la entrada al mundo de los dioses y que esa entrada estaba custodiada por un guardián, que la protegía de la visita de intrusos, pero ella había jugado allí desde pequeña y había entrado y salido de cada una de esas cuevas y nunca había encontrado en ellas nada extraño y mucho menos mágico o sobrenatural.
Una vez allí, se sentó a descansar sobre una piedra .De repente escuchó algo extraño. Hasta sus oídos llego una especie de extraña melodía que no pudo reconocer. Decidió seguir aquel sonido y descubrir de donde venía, descubriendo la entrada de una cueva que le pareció peculiar. No la reconocía y no le era para nada familiar y decidió entrar en ella para calmar su curiosidad, pues se dio cuenta de que aquella música venía de dentro de la cueva.
Cuando entró en ella, su sorpresa fue mayúscula. La cueva se abría en un gran salón donde, al fondo, una hermosa mujer, vestida con lujosas ropas y joyas, estaba sentada sobre una piedra, cubierta de riquísimas telas, tocaba un sitar, del cual arrancaba las maravillosas notas de aquella extraña canción, que había escuchado momentos antes y rodeándola, había una serie de extrañas flores que brillaban, iluminado la estancia y que al sonido de aquel maravilloso instrumento, refulgían, convirtiendo aquella cueva en un ascua de luz.
Sita miraba aquello maravillada. Sorprendida no pudo pronunciar palabra, entonces la mujer dejó de tocar el instrumento que sostenía entre sus manos y se dirigió su mirada hacia la joven.
-¿Que deseas?- le preguntó - Si has llegado hasta aquí, es porque tu corazón anhela algo con tanta fuerza, que los hados te han traído hasta mi. Haz tu petición.
Sita, por fin pudo articular palabra y preguntó:
-¿Quien eres?
-Soy la mujer del sitar y tengo la facultad de conceder a los hombres aquello que mas desean ¿Qué deseas tú?
-No deseo nada para mi - le contestó Sita.
-Pero si para otros - dijo la mujer - Puedo concedértelo pero ¿Qué me darás a cambio?
-No tengo nada que ofrecerte, al menos, nada de valor.
-Seguro que si. Dimes lo que deseas y ya te pediré a cambio algo acorde con lo que me pidas.
La joven contó a la mujer cual era su deseo. Le comentó los estragos que el monzón había causado en su aldea, como había acabado esta, como había acabado con la vida y las ilusiones de muchas familias y le contó su deseo. Deseaba que el tiempo pudiera volver atrás, que el monzón hubiera pasado de largo, hubiese respetado la aldea y que todo fuese como antes.
-Todo el que viene aquí me pide riquezas y poder. Tú eres la primera persona que no me pides nada para ti solo para los demás. Pides el bien para tu aldea y para todos los que conoces, asegurando su bienestar y prosperidad. Te concedo lo que me pides y a cambio solo te pediré una flor. La joven salió de la cueva y buscó por aquellos parajes una flor, con la que cumplir su pago a la mujer. Le fue difícil pero consiguió encontrarla. se la llevó a la mujer y esta la colocó junto a las demás que adornaban su trono. La flor comenzó a refulgir como las demás.
-Te concedo tu deseo - le dijo.
La joven despertó. se había quedado dormida sobre aquella roca, cansada después de tanto caminar. Se levantó y se dirigió hacia su hogar con tristeza, recordando la devastación a la que tendría que enfrentarse de nuevo. Pero cual sería su sorpresa cuando, al llegar a la aldea, la encontró en pie, como si nada hubiera pasado, como si el monzón y su devastación solo hubiese sido un mal sueño. Sus vecinos seguían con sus vidas como siempre.
Vio como su padre llegaba de la ciudad arrastrando su rickshow y la buscaba con la mirada . Se acercó a ella y extrajo de su dhoti una pequeña cucharilla de plata:
-Hoy he tenido un buen día. He tenido buenas propinas -Sita se abrazó a su padre inmensamente feliz.
Al cabo de algunos meses, Sita junto a su familia, se desplazó a la ciudad para dar gracias a los dioses por su protección frente al monzón. Al entrar en el templo, Sita vio por primera vez las imágenes que representaban a los dioses y se quedó impresionada por su belleza, pero su sorpresa fue mayúscula cuando sus ojos se posaron sobre la imagen de Shiva, pues en ella reconoció a la mujer del sitar.
Mari Carmen Fernández González. 4 - 11 - 2020
viernes, 25 de septiembre de 2020
LA DUEÑA DE MI CORAZÓN
Y allí estaba. alegre y feliz al fin. Su cabello brillando al sol. Sonreía y jugaba con sus sobrinos como si nada hubiese pasado, como si aquellos años que había pasado postrada en cama, disfrutando de la vida solamente a través de la ventana de su habitación, nunca hubiese existido. Por fin era una persona totalmente despreocupada y feliz.
Y sobre todo sana. Su vida hasta ahora no había sido fácil. Había estado marcada por la enfermedad y yo había sido testigo de ello.
Viví desde la distancia como su cuerpo se iba deteriorando poco a poco y como su vida se convertía en una rutina de visitas al médico y reposo.
Necesitaba un corazón y lo necesitaba con urgencia. El suyo, posiblemente de tanto amor como ofrecía, estaba cansado y no funcionaba bien ya pesar de su juventud, vivía una vida retirada y gris, pues su estado no le permitía vivir la vida que necesitaba y merecía.
Para mí era una verdadera tortura verla así. Nos conocíamos casi desde que éramos niños y desde el primer momento, entre nosotros se estableció un fuerte vínculo que llegó a hacerse irrompible y que, por mi parte, llegó a convertirse en un profundo amor, aunque ella nunca llegó a saberlo.
Pero el destino nos tenía algo preparado que ninguno de los dos podríamos imaginar. Este nos uniría para siempre cuando, hace unos meses, mi vida dio un vuelco inesperado.
De vuelta de mi trabajo hacia casa, mi automóvil se paró de repente en mitad de la carretera. Era imposible conseguir que arrancase de nuevo, por mas que lo intentase. Decidí salir del coche y mirar en el motor para ver si veía en él algo extraño, aunque mis nociones de mecánica son bastante limitadas. Me apee del automóvil y de repente, todo mi mundo se volvió del revés. Una fuerte luz me cegó seguida de un golpe sordo. El tiempo parecía pasar muy lentamente y toda mi vida se mostraba ante mis ojos.
Ruido de sirenas, caos y dolor. Luces y caras extrañas me rodeaban hasta que de momento, todo se convirtió en oscuridad y paz.
Hoy estoy aquí, viendo como la mujer a la que amo y amaré siempre, vive sana y feliz, una vida a la que siempre tuvo derecho y de la que nunca pudo disfrutar, gracias a una parte de m ser, a un trozo de mi que ha permitido su libertad y su felicidad. Ha sido mi último regalo y hoy por fin puedo decir que ella verdaderamente es la dueña de mi corazón.
Mari Carmen Fernández Gonzáles 26 - 9 -2020
martes, 8 de septiembre de 2020
BALCONES DE CÁDIZ
Algunos de estos balcones son de gran originalidad, como por ejemplo aquellos que presentan en la parte inferior de sus herrajes, una especie de curva semicircular,que sobresale hacia delante, en la estructura del propio balcón. Esta estructura tan curiosa que presentan estos balcones, tenían como finalidad, el hacer más fácil y cómodo a las señoras asomarse a ellos pues, en la época en la que se utilizaban este tipo de herrajes, las señoras usaban miriñaques en sus faldas, lo que les impedía poder asomarse a ellos sin dificultad.
En los balcones cerrados, también llamados en Cádiz "cierros", el diseño y la originalidad son patentes. Esto se enfatizaba con el uso de cristales de colores que aumentaban la belleza de dichos cerramientos.
En estos balcones cerrados o cierros, podemos encontrar ejemplos de balcones con ángulos de gran complejidad de factura en esta época, que permitían ampliar el ángulo de visión, dotando de cristal el lateral de dichos cerramientos.
viernes, 4 de septiembre de 2020
LA CASA DEL PIRATA
Por este motivo, el novio decidió embarcar hacia las Américas para así hacer fortuna, prometíéndole a su amada volver tan rico, que la cubrirla de oro de la cabeza a los pies.
La joven novia esperaba el regreso de su enamorado día tras día hasta que un aciago día, llegó la noticia de que el barco en el que navegaba su enamorado, había naufragado y que se le daba por muerto, pero ella nunca perdió la esperanza y seguía esperando a que cumpliera su promesa.
Pasado algún tiempo, el joven volvió rico, tal y como había prometido. Le contó a su esposa como el barco en el que iba, había naufragado, que él se había salvado, llegando a una isla y que había hecho su fortuna mediante la piratería. También le dijo que tenía más riquezas guardadas en la isla donde había llegado tras su naufragio y que tenía pensado volver para recuperarlas.
Su esposa, temerosa de que la historia pudiera volver a repetirse, le rogó que no volviera a embarcarse.
Pero el marido echaba de menos la vida en el mar y por ello su esposa, mandó construir una casa semejante a un galeón y con una torre mirador que le permitiese ver el mar.
Pero ella murió y el esposo decidió cumplir su promesa y la enterró dentro de la casa, cubierta de oro.
La noticia se extendió por Cádiz, llegando a oídos de un par de ladronzuelos que, cegados por el brillo del oro, decidieron entrar en la casa y profanar la tumba de la mujer para saquear el oro que, en teoría, se encontraba en ella. El marido descubrió a los dos rateros y los mató allí mismo.
Detrás de la leyenda, encontramos la historia de este edificio.
Este edificio fue mandado a construir por un comerciante rico del S XVIII.. De estilo isabelino, su interior está decorado de manera que asemeja un galeón, destacando su extraordinaria escalera, por las que se accede a las torres mirador, además de el impresionante techo, situado en el salón de baile, realizado por Albarzuza, autor también del mural que cubre el techo del Gran Teatro Falla.
martes, 1 de septiembre de 2020
EL PETIRROJO
Habían recogido prácticamente la totalidad del cargamento cuando, en la noche, se oyó la señal del vigía que les avisaba de que la guardia se acercaba y que había que desaparecer. No había tiempo, si la guardia los apresaba, no solo perderían el cargamento, sino que también se enfrentarían a una pena de cárcel, que ninguno estaba dispuesto a asumir.
Corrieron hacia los acantilados para alejarse de la playa lo más pronto posible, pero ya era inútil. La guardia apareció rápidamente, consiguiendo apresar a casi todos. Entre los que pudieron ponerse a salvo, se encontraba el Petirrojo.
Corrió hacia los acantilados e intentó ponerse a salvo escalando por ellos, pero era imposible, eran demasiado escarpados.
Decidió buscar refugio entre las rocas y descubrió una pequeña cueva que se abría dentro del acantilado y no se lo pensó dos veces. La cueva era un buen refugio, pues estaba camuflada entre las rocas y no era visible desde la playa. Desde allí, el contrabandista pudo ver como sus compañeros eran apresados por la guardia y esto le llenó de rabia y dolor.
Abatido, se alejó de la entrada de la cueva y miró a su alrededor. su refugio consistía en una cavidad estrecha, que se abría en una especie de sala, donde había un lago, que cubría casi la totalidad del suelo de la cueva y estaba bañada por una luz extraña, que le daba a ese lugar un aspecto casi irreal, pero que lo llenaba de una sensación de paz y armonía que era incapaz de describir.
Se adentró en aquella caverna, pues sabía que tendría que pasar la noche allí, ya que la guardia costera seguiría en la playa y, seguramente, seguirían buscándolo, por lo tanto, intentaría pasar la noche lo más cómodamente posible y esperar a la mañana siguiente para poder escabullirse sin ser visto.
Se sentó en la zona arenosa que se extendía a lo largo de la orilla de aquel lago y se dispuso a descansar, entonces algo le sobresaltó. Había alguien mas en aquella cueva. Sus sentidos, acostumbrados a mantenerse alerta, le avisaron de que podía haber algún peligro. Buscó con mirada a su alrededor y descubrió, junto a unas rocas, la imagen de una mujer .
Era una mujer joven y muy bella. No parecía ni sorprendida ni asustada por su presencia y daba la sensación de que había hecho de aquella cueva su hogar.
El petirrojo extrañado, se acercó a ella y le preguntó quien era ella y que hacia en aquella cueva.
La joven le contestó que aquel era su hogar desde hacia bastante tiempo , que en algún momento, buscó refugio en aquella cueva, quedando atrapada por la marea y no pudo salir.
- ¿Cuanto tiempo llevas aquí? -le preguntó el Petirrojo.
-Mucho- contestó la joven.
-Pero ¿por que no has intentado salir cuando bajó la marea?- volvió a preguntar el Petirrojo.
-Porque no necesito que la marea esté baja. Necesito que la marea esté alta para poder salir. Pertenezco al mar y solo él puede liberarme.
Le explicó entonces que era una ninfa del mar y como una tormenta la había arrastrado hacia esas costas y que había encontrado refugio en aquella cueva bajo el mar, hasta que la tormenta pasara pero, una vez que esta pasó, el mar se retiró dejando la cueva al descubierto y a ella varada en aquella cueva sin posibilidad de salir y que hubiese muerto si no hubiera sido por el lago de agua salada que allí se formaba,
El contrabandista escuchó su historia y no daba crédito ¿una ninfa del mar? ¿allí en una cueva y aislada de su elemento? . era algo que no podía creer. Seguramente aquella joven estaba burlándose de él pero ¿por que razón? y ¿que hacia ella allí?. Estaba distraído en esos pensamientos cuando de pronto sintió un chapoteo, miró hacia el estanque y vio que la joven se había metido en el agua y su sorpresa fue mayúscula al descubrir que el cuerpo de la joven brillaba en el agua y que se volvía casi transparente. Parecía diluirse y volverse uno con el agua de mar que cubría el suelo de aquella extraña caverna.
-¿Quien eres?- preguntó intentando entender lo que estaba ocurriendo.
-Ya te lo dije. Soy una ninfa del mar pero tú no quisiste creerme.
Por fin el Petirrojo tuvo que rendirse a la evidencia y aceptar que lo que aquella joven le había contado era cierto.
Pasó la noche, la mañana y al tarde del día siguiente y el Petirrojo seguía en la cueva , no podía salir de ella o, mejor dicho, no podía escapar de ella pues la imagen y el misterio de aquella mujer le había hechizado y se sentía incapaz de separarse de ella. Se había enamorado perdidamente y ni nada ni nadie habria podido arrancarlo de aquel lugar, ni siquiera el contrabando por el que tanto se había arriesgado y que permanecía abandonado en la entrada de aquella cueva.
Pero aquella noche su enamorada le comunicó algo que cambiaría su futuro para siempre.
-Hoy es un día especial. La marea subirá bastante y llegará hasta el nivel de esta cueva que se inundará y eso me permitirá salir de aquí y volver con los míos. Deberías irte pues si te quedas, esa inundación podría ser tu final.
El joven contrabandista sintió que su corazón se desgarraba. Por primera vez fue consciente de que le amor que sentía por aquel ser era algo imposible pues, aunque intuía que aquel amor no tenía futuro , nunca quiso aceptarlo, pero ahora la realidad le golpeaba con fuerza.
_ No quiero separarme de tí. Te amo y me gustaría pasar el resto de mi vida contigo. se que no es posible pero aun así, haría todo lo que fuese necesario para conseguirlo.
-¿De verdad que harías todo lo que fuese necesario para conseguirlo? Si tanto lo deseas hay una posibilidad pero tendrías que renunciar a todo lo que tienes y a todo lo que eres.
- No me importar.Haría todo lo que fuese necesario par conservarte a mi lado.
-Entonces, cuando suba la marea vendrás conmigo y atravesaremos el mar hasta llegar a mi mundo.
La marea fue subiendo y, poco apoco,fue inundando aquella cueva.
El agua fue cubriendo el cuerpo de los dos amantes hasta que quedaron totalmente sumergidos en ella. La joven cogió la mano de su amado y comenzó a nadar, arrastrando el cuerpo de su amado fuera de la cueva e internándose en el mar. El Petirrojo notaba como el mar se convertía en su mundo, se sentía ligero formando parte de él y junto a su amada, nadaron hasta lo más profundo del mar.
Después de varios días de una búsqueda infructuosa,tanto del Petirrojo como del cargamento de contrabando, la guardia costera abandonó la búsqueda, puesto que se esperaba una fuerte marea que inundaría la playa en pocos días. Cuando la marea pasó, volvieron a la playa, descubriendo una serie de bultos, que la marea habia sacado de lo que parecía una cueva oculta entre las rocas.
Decidieron entrar en ella y descubrieron dentro el resto del alijo del Petirrojo y algo más; al fondo de la cueva estaba el cuerpo del Petirrojo sobre el suelo arenoso.
Mari Carmen Fernández González 1- 9 2020
miércoles, 19 de agosto de 2020
LOS OJOS DE UN SUEÑO
Como todos los días, llegué a casa tras una jornada de trabajo que había sido especialmente dura. Cansada, decidí acostarme temprano. Así lo hice y enseguida caí en un sueño profundo que yo pensaba seria reparador, pero no fue así.
A media noche, algo me despertó y me senté en la cama sobresaltada. Entre sueños, había oído un ruido extraño y tan fuerte que había conseguido despertarme y que no pude identificar. No era un ruido propio de una casa como aquella, vieja y algo apartada, sino otra cosa, era un ruido fuerte, salvaje como de alguien o algo que quisiera salir de un lugar oculto y que no pudiera hacerlo. Deseché la idea y me dispuse a dormir de nuevo.
Abrí los ojos y sentí que no estaba sola. Me senté en la cama y miré hacia el sillón que había bajo mi ventana. allí, iluminado por la escasa luz que entraba a través de la ventana, pude ver la silueta de alguien a quien no podía distinguir con claridad.
Parpadeé para aclarar mi visión pero fue inútil, la imagen seguía estando tan difusa como antes. No podía distinguir quien estaba junto a mi ventana, ni siquiera si era hombre o mujer, pero algo me decía que aquello no era un ser real o, al menos, ya no, que ahora solo era una sombra de lo que fue. entonces aquella sombra pareció moverse y dirigió su mirada hacia mi. Un sudor frió corrió por mi espalda y me quedé paralizada por el temor; aquella figura me miraba, me miraba con unos ojos brillantes y fieros de una mirada tan intensa que parecía traspasarme y mirar dentro de mi, descubrir todos mis secretos más ocultos y de una nitidez que contrastaba con la imagen difusa que reflejaba el resto de su cuerpo. Grité asustada y me refugié bajo las sábanas.
A la mañana siguiente desperté exhausta. Recordé la pesadilla que había tenido la noche anterior y no le di más importancia.
Me deslicé fuera de la cama, me vestí, desayuné algo ligero y me dirigí al trabajo. Pasó la mañana sin volver a recordar aquella extraña pesadilla.
Sonó el teléfono. era Sara que me proponía que almorzáramos juntas y, como siempre, comenzó a contarme algunos cotilleo y otras cosas sin importancia. Yo la escuchaba como siempre, sin poner mucha atención mientras que, distraída, hacía garabatos sobre un papel. Cuando terminamos la conversación y colgué el teléfono, volví a mi tarea y fijé la vista sobre mi escritorio, entonces la sangre se me heló. Allí, en el papel que había garabateado mientras hablaba, había dibujado aquellos ojos extraños, que me miraban desde el sillón de mi cuarto la noche anterior.
Mari Carmen Fernández González 19 - 8 - 2020
miércoles, 29 de julio de 2020
EL KIMONO ROJO
Mari Carmen Fernández González 29 - 7 - 2020
domingo, 12 de julio de 2020
ISABEL
Isabel era una joven bella y despreocupada, que viva junto a sus padres en el castillo que había pertenecido a su familia desde que ella recordara y ahora, paseaba por el claustro que rodeaba el jardín, lentamente recreándose en la lectura.
Desde el extremo opuesto de la galería, Galván la miraba con ojos de enamorado. La amaba desde que la vio por primera vez en el salón del castillo, sentada junto a sus padres, aquel día en el que llegó al castillo como trovador, para recitar sus canciones y trovas, a cambio de unas monedas, alojamiento y comida.
En ese momento, su corazón quedó cautivado por aquella joven que, inocente le miraba y escuchaba sus canciones, sin ser consciente de como su gracia y belleza hacía vibrar el corazón del joven trovador.
La miraba consciente de que su amor era imposible, pues aunque sabía que su amor era correspondido, sería imposible que este llegara a buen fin, pues su padre nunca consentiría que su hija se uniera a un trovador sin linaje y que no pertenecía a la nobleza; pero aunque sabía que su amor nunca llegaría a nada, mientras Isabel viviese bajo el techo de sus padres, él podría verla a diario y con eso se conformaba.
Pasó el tiempo e Isabel se convirtió en una expendida mujer. Su padre la miraba con orgullo, pues se había convertido en una joven virtuosa y bien preparada para el matrimonio. Había llegado el momento de prometerla con un noble que la cuidase y le diese una buena vida y al que ella correspondería con hijos varones. Ya había elegido un un marido para ella y así se lo comunicó una tarde en el jardín donde el trovador acudía al atardecer para verla y disfrutar de su compañía.
Isabel recibió la noticia con resignación y obediencia. Acataría los deseos de su padre, pues había sido educada para ello y sabía que ese era su destino. Cuando su padre se marchó, Isabel se sentó en uno de los bancos de piedra que rodeaban el jardín y reflexionó sobre lo que le habia comentado su padre. No conocía al caballero a quien su padre había elegido como su esposo pero, aunque acataría su voluntad sin reservas, le invadió una gran tristeza, Tendría que abandonar todo lo que conocía y donde se sentía segura y amaba, su casa, su familia y amigos y sobre todo a su trovador, su amado trovador quien con sus poemas y canciones, le había robado el corazón y se había adueñado de su ser. se separaría de él para siempre aunque nunca se podría romper ese lazo invisible que los ataba.
Llegó el día que Isabel partiría para reunirse con su futuro marido. Desde las almenas del castillo Galván vió como, sobre su corcel, Isabel atravesaba eñ portón del castillo y se alejaba acompañada de un séquito que la escoltaría durante su camino. Vió como se alejaba y fue consciente de que esa separación sería definitiva, que su amor, en ese momento se alejaba y sintió como su corazón se rompía en mil pedazos.
Sabía que este momento llegaría pero no por sabido, el momento sería menos doloroso. Bajó la vista para no ver como su amada se perdía en el horizonte.
Mari Carmen Fernádez González 12 - 20 - 2020
lunes, 6 de julio de 2020
ALONDRA
Escondió sus pies descalzos bajo su vestido de seda y apoyó su cabeza en el cristal. Su mente se alejó de aquel lugar y regresó tiempo atrás cuando era libre, cuando vivía con los suyos recorriendo los caminos, de pueblo en pueblo, viajando por tortuosos caminos, en destartalados carromatos de madera, para llevar un poco de alegría y diversión a las gentes de los pueblos por donde pasaban.
Alondra era gitana y como tal, llevaba la libertad en la sangre, corría por sus venas y era su razón de vivir. Ahora vivía de modo diferente por voluntad propia, pero echaba de menos viajar de pueblo en pueblo y dormir bajo las estrellas, ya que ese era el precio que tenía que pagar por haber hecho caso a sus sentimientos y seguir a su corazón cuando este salió detrás de un joven caballero del que se enamoró perdidamente.
Alondra lo dejó todo por él.Dejó su familia, su modo de vida y su libertad, siendo esto último lo que más echaba de menos.
Desde el marco de la puerta de aquella habitación ,un hombre joven la miraba atento. Tuvo que rendirse a la evidencia. Todas aquellas atenciones y regalos y, sobre todo su amor no era suficiente, Alondra se marchitaba, se ahogaba entre esas cuatro paredes pues necesitaba la libertad para vivir, para respirar.
Se acercó a la joven gitana y le acarició el rostro con su mano. Ella le devolvió la caricia, pero sin dejar de mirar a través de los cristales de su ventana, él sabía cual era la solución debía dejarla ir y con un gran dolor que le atenazaba el corazón, propuso a Alondra que volviera con los suyos.
Le dijo que la amaba muchísimo, que la amaría siempre y que su marcha le partiría el corazón, pero que un espíritu libre como el suyo no podía vivir encerrado y salió de la habitación.
Alondra sorprendida se levantó y paseó su mirada por la lujosa habitación que le había pertenecido durante meses, pero que ella nunca había sentido como parte de su mundo. Se deshizo de su elegante vestido de seda y volvió a vestirse con sus ropas burdas y coloridas. Se soltó el cabello y lo sujetó con su pañuelo de monedas, se colocó todos sus abalorios menos el collas de cuentas de su madre. Dejó este sobre la mesa, junto a una pequeña nota que decía: "Mi corazón tuyo siempre"y se marchó.
Alondra se sintió revivir cuando sus pies descalzos tocaron la hierba de nuevo . Atravesó corriendo el terreno verde que rodeaba la casa y que tantas veces había contemplado detrás de los cristales de su ventana y salió a campo abierto hacia la libertad.
Mari Carmen Fernández González 6 - 7 - 2020
lunes, 29 de junio de 2020
LA MANO INVISIBLE
Al pasar por una de las salas, vio a una joven sentada en uno de los bancos situados en el centro de dichas salas , que miraba fijamente uno de los cuadros que allí se exponían.
No hubiera llamado su atención a no ser porque esa chica iba al museo a diario y no era la primera vez que la veía.
Todos los días se sentaba en la misma sala y miraba el mismo cuadro durante horas. La miró fijamente y pensó - Por qué vendrá todos los días y por qué mirará ese cuadro tan fijamente durante horas.- Sin darle mayor importanci,a apartó la vista de la joven que parecía no darse cuenta de lo que ocurría a su alrededor y siguió su ronda sin volver a pensar en ella.
Rayaba el alba y ya Sabina llevaba horas en el estudio de su padre. A escondidas practicaba la actividad que le apasionaba y que no le permitían realizar por ser mujer, pintar. Furtivamente y al amparo de la noche, cogía los pinceles y las pinturas que utilizaba su padre durante el día, mezclaba los colores y se ponía a trabajar, iluminada solo por la luz de las velas.
Estaba muy orgullosa de su último trabajo, un retrato de su madre que había realizado, basándose en los recuerdos que tenía de ella, pues esta había muerto años atrás.
Oyó ruido fuera del taller, recogió todos los enseres a toda prisa y tapó con una tela su obra casi terminada pues, aunque su padre conocía su pequeña aventura, nadie más conocía su secreto, ni siquiera los discípulos y ayudantes de su padre, y ya podía oír como estos se acercaban al taller para reanudar su tarea diaria.
Pasaron los días y por fin la obra de Sabina quedó terminada. Era un retrato magnífico. En él se reflejaba la imagen de su madre tal y como la recordaba y de forma tan parecida, que su padre no pudo evitar emocionarse cuando vio la perfección y la maestría con la que su hija había realizado el retrato de su esposa.
Colocó el retrato de su hija en la entrada de su taller. Era un retrato sin firma, de una factura tan perfecta y delicada que todo el mundo que lo veía pensaba que lo había sido realizado por el maestro, en recuerdo de su esposa, a la que echaba tanto de menos, de ahí la perfección con la que el cuadro expresaba el alma de su esposa, tanto que parecía trascender fuera de él.
Pasaron los años y la salud del maestro se fue resintiendo hasta tal punto, que casi no podía ya mantener el taller y mucho menos tener discípulos. Su visión se había resentido tanto que ya casi le era imposible realizar su trabajo. Ya no podía aceptar casi ningún tipo de encargo y por lo tanto, su situación económica se fue resintiendo hasta llegar a una situación insostenible.
- Sabina hija, no podemos seguir así te necesito. Necesito que seas mis ojos. Necesito que tu arte sea el mío.- Y a partir de entonces, el taller del viejo pintor volvió a la vida. De él volvieron a salir obras y volvió a recibir encargos. Todos decían que en su obra se había producido una transformación a mejor, pues sus cuadros habían ganado en expresividad y calidez además que en técnica, que había mejorado si cabe. Estos elogios recibía el anciano pintor de sus clientes sin saber estos que las obras que encargaban no salían de sus manos sino de las de su hija, a la cual no se le podía dar reconocimiento ya que era una mujer y a las que él solo le ponía la firma.
Han pasado varios siglos y hoy el viejo pintor es un autor reconocido y del cual se valora mucho mas las obras de su segunda época que las anteriores y hoy, varios siglos después una joven se sienta a mirar aquellas obras como hacía antaño, desde siempre, desde que de su mano, a través del pincel las realizara y a las que tuviera que renunciar, todas menos una, aquella a la que su padre nunca quiso poner firma y que considera verdaderamente suya.
Mari Carmen Fernández González 29 - 6 - 2020
domingo, 21 de junio de 2020
ENCERRADA
El miedo me paraliza y me bloquea de tal manera, que me impide salir a respirar el aire puro que promete esta mañana tan clara y llena de sol.
No puedo moverme. siento que algo me atenaza, me ata y me impide moverme, ir hacia la puerta y salir, poner un pié fuera, sobre la hierba, sentirla bajo mis pies y sentirme libre, pero eso no es posible, este miedo cruel y autoritario me lo impide, congela mis sentidos y me hace sentir encerrada en una jaula de la que me es imposible escapar.
Estoy atada por el miedo. Es una sensación extraña ,pues me siento prisionera y libre a la vez, soy libre de salir, moverme y vivir, pero hoy eso me parece imposible.
Estoy encerrada, presa en mi jaula de oro, tras esta pared de cristal que me permite el conocimiento pero me prohíbe el contacto y el calor humano. Desde esta celda invisible, sueño con el día que sus barrotes caigan y pueda ser libre de nuevo.
Mari Carmen Fernández González 21 - 6 - 2020
viernes, 19 de junio de 2020
ADIOS A CARLOS RUÍZ ZAFÓN
Sus libros, desde " La sombra del viento" hasta su último título publicado "el príncipe de Parnaso"
aparecen en la lista de los mas vendidos, llegando al punto de haber dicho su editor de él que "ha sido el segundo escritor español más leído después de Miguel de Cervantes".
Hoy el "Cementerio de los libros Olvidados" ha cerrado sus puertas en señal de duelo por el autor que le dio vida y que lo situó en el corazón de esa Barcelona de la posguerra. Descanse en paz.
miércoles, 17 de junio de 2020
IGLESIA SE SAN AGUSTÍN
El templo está compuesto por tres naves, con un amplio crucero cubierto por una cúpula sobre pechinas. Cuenta con una serie de capillas adosadas, dedicadas a diferentes familias de importantes comerciantes gaditanos.
En el exterior, destaca su portada de mármol, realizada en 1647, de estilo manierista, con dos . cuerpos. En el inferior aparece una amplia puerta adintelada, flanqueada por parejas de pilastras cajeadas sobre un pedestal único y que soportan un entablamento corrido, que sirve de arranque para el segundo cuerpo.
El segundo cuerpo lo forma un frontón curvo partido, en cuyo centro se alza un pequeño retablo centrado, donde aparece la imagen del titular, situado en una hornacina avenerada, es decir, con forma de concha.
En el interior, cuenta con un Retablo Mayor, de estilo Neoclásico, del arquitecto Pedro Ángel Albizu, con imágenes del S XVII y pinturas de Domingo Álvarez Enciso.
Recoge también una importantísima colección de imágenes procesionales como el Cristo de la Buena Muerte, atribuido a Martinez Montañés y el cristo de La Humildad y Paciencia de Jacinto Pimentel.
Perteneciente al antiguo convento contiguo a la iglesia, hoy se conserva el claustro, que presenta características similares a la iglesia. Con cuatro pórticos con columnas de mármol de orden toscano, con cuerpos superiores de huecos adintelados a modo de balcones.
martes, 16 de junio de 2020
CASA PALACIO DE SAN AGUSTÍN
La obra fue proyectada por el arquitecto D. Manuel Heredia Tejada y se considera una construcción de gran valor arquitectónico, tanto en su fachada como en su patio interior.
martes, 21 de marzo de 2017
DIA MUNDIAL DE LA POESÍA
según la UNESCO su principal objetivo es apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética,y dar la oportunidad a las lenguas amenazadas en sus comunidades respectivas.
Este día también tiene como propósito mover la enseñanza de la poesía, fomentar la tradición oral de los recitales poéticos, apoyar a las pequeñas editoriales y crear una imagen atractiva de la poesía en los medios de comunicación para que no se le considere una forma anticuada de arte sino una vía de expresión, que permite a las comunidades, transmitir sus valores y fueros más internos y reafirmarse en su identidad además de restablecer el diálogo entre la poesía y las demás manifestaciones artísticas como el teatro, la danza, la música y la pintura.
Para mi, la poesía no es una forma de expresar los sentimientos anticuada y "de otra época" como dicen algunos,sino todo lo contrario. La poesia es la expresión del sentimiento puro y no hay nada mas "actual" que lo que uno siente y la poesía es el vehículo mediante el cual esa sensación se hace realidad por tanto la poesía es algo actual y poderoso pues tiene el poder de transmitir sentimientos mas que ideas e incluso de remover conciencias, pues como decía Gabriel Celaya:
"La poesía es un arma cargada de futuro"
martes, 22 de noviembre de 2016
EL VIAJERO
Agitada por la experiencia, me siento en el primer asiento que veo libre, miro hacia la ventanilla y me fijo por primera vez en el pasajero que ocupa el asiento contiguo al mio. Era un hombre de mediana edad y tanto su cabello entrecano como sus ropas algo desgastadas pero elegantes, indicaban que era un caballero pero que tanto él como sus ropas habían vivido mejores momentos.
Aparté mi mirada de él sin darle mayor importancia , encendí mi móvil y abrí el correo pero poco después lo apagué, no me podía concentrar, había algo en mi compañero de viaje que llamaba mi atención y volví a mirarlo.
Al mirarle a los ojos me dí cuenta de algo. Los ojos oscuros de aquel hombre parecían, cansados, su mirada parecía la de un hombre que había vivido mucho y sus ojos, surcados por innumerables arrugas indicaba que no todo en su vida había sido agradable, mas bien lo contrario.
El hombre me miró y la profundidad de sus ojos me dejó marcada. Sin decir nada volvió a mirar por la ventana como si mi presencia no le importarse, y yo volví a mi móvil aunque seguía pensando en por qué ese hombre llamaba tanto mi atención.
Llegué a mi destino, guardé mi móvil en mi bolso y sin despedirme, me apeé del tren. Cundo estaba en él andén, no pude resistir la tentación me volví y miré hacia la ventana donde estaba sentado ese hombre. El estaba mirando por ella pero lo hacía hacia un punto lejano en el infinito. Lo miré pero él pareció no tener conciencia de que yo estaba alli, mirándole fijamente. El tren se puso en marcha de nuevo y el hombre seguía mirando por la venta con aquella expresión distante y perdida. Mientras el tren salía de la estación no pude moverme, no dejaba de pensar en quien era ese hombre, cual sería su historia y que le provocaba ese halo de tristeza que emanaba de él, que problemas había tenido en su vida o si alguno de sus actos le estaba pasando factura, o estaba bloqueado por el miedo, la pena o la desesperación.
Me quedé mirando como el tren se marchaba de la estación mientras aquél hombre seguía su camino.
Mari Carmen Fernández 22 - 11 - 2016
viernes, 21 de octubre de 2016
CONTRABANDISTA
Ya dentro de la casa, el joven contrabandista se fijó en que el caballero no vivía solo, En un salón,sentada junto al fuego, había una joven muy hermosa. De aspecto sereno, la joven leía ajena a la presencia del extraño. Al cabo de unos segundos, levantó la mirada del libro y fue consciente de la presencia del joven.
El caballero la presentó como su hija y desde ese momento, el joven quedó cautivado. Era la joven más hermosa que había visto en su vida, aunque notaba algo extraño en ella, algo que la hacía parecer etérea y frágil pero no sabía exactamente que era.
Las huellas marcaban el camino. Los soldados las seguían y aunque una fina lluvia y la humedad del mar la habían casi borrado, aun podían distinguirse en el barro. Siguiendo estas huellas, los soldados llegaron hasta la pequeña propiedad donde el contrabandista se había refugiado y, con violencia llamaron a sus puertas. Pidieron hablar con el dueño y cuando este les atendió, le explicaron que perseguían a un escurridizo contrabandista y que sus huellas los habían llevado hasta esa zona y querían comprobar que no se había escondido en aquel lugar.
El caballero les comentó que por allí no había pasado nadie extraño y que les tendría al corriente de cualquier posible novedad que ocurriese.
Convencidos por la actitud y la presencia del caballero, los soldados se marcharon y el anciano volvió donde había dejado al joven que él creía un caballero, y le ofreció una copa.
-Eran soldados- le comentó-Buscaban a un contrabandista que se oculta por esta zona, quizás tengáis algo que contarme.
El joven, viéndose descubierto,le contó al caballero quien era,y pidiéndole que no le delatara y que guardase su secreto a lo que el caballero accedió
Durante varios días, el joven contrabandista se mantuvo escondido en la finca de aquél caballero. Mantenía largas conversaciones con el dueño de la casa y, sobre todo, daba largos paseos con su hija a la que cada vez se sentía más unido, llegando a nacer entre ellos algo más que amistad.
El padre de la joven, dándose cuenta de la profunda atracción nacida entre el joven contrabandista y su hija, decidió hablar con el joven. Le llevó a su despacho y allí le reveló el terrible destino de la joven, estaba desahuciada por los médicos y su vida pronto llegaría a su fin.
El golpe fue tremendo para el joven. Se había enamorado de ella y fue muy duro aceptar que su amor no duraría para siempre.
Le pidió al caballero que le permitiese quedarse junto a su hija durante el tiempo que le quedaba de vida. y le prometió hacerla feliz. El caballero le miro y viendo el sincero amor que el joven sentía por su vida reflejado en sus ojos, aceptó
El ejército iba cerrando el cerco alrededor del joven contrabandista cada vez más. El capitán estaba más y más convencido de que se escondía en alguna de las casas que se encontraban por la zona pero nunca sospechó del hacendado.
La suerte le dio la razón. Al reclamo de la recompensa que se ofrecía por cualquier información acerca del paradero del contrabandista huido, uno de sus antiguos compañeros lo delató, descubriendo donde se escondía.
Un destacamento se dirigió hacia la hacienda donde se refugiaba el contrabandista y sin miramientos, allanaron la finca buscando al delincuente que, se escondía allí. El joven, puesto en guardia por el ruido y los gritos, intentó escapar por una puerta trasera, ayudado por su joven enamorada, pero los soldados habían rodeado toda la finca y consiguieron atraparlo.
Encadenado y a empellones, lo llevaron al cuartel y lo encerraron en un calabozo, llevándolo al día siguiente ante el capitán, Este, cuando tuvo delante al joven, primero le informó de los cargos de los que se le acusaban y después le hizo una pregunta que le rondaba por la cabeza desde hacia tiempo; por qué, sabiendo que lo buscaban y que estaban tan cerca de encontrarle, no había huido de la zona.
El contrabandista le contó su historia y le pidió un favor. Le dijo que, a pesar de todo era un hombre de honor y que sabía que él también lo era y le pidió que le permitiera volver junto a la joven y quedarse con ella durante el poco tiempo que le quedaba y que, cuando ella muriese, volvería para cumplir su condena.
Al capitán, en un principio, le pareció una locura. No estaba seguro de que el joven,una vez se viera libre huyera, pero algo le decía que eso no iba a ocurrir, que a su forma, el contrabandista era un hombre de honor y a pesar de sus dudas, decidió concederle el favor, aun existiendo la posibilidad de arrepentirse de ello durante el resto de su vida.
El joven contrabandista fue liberado y se dirigió a la hacienda donde la joven lo esperaba. Allí paso los días que a su amor le quedaba junto a ella,convirtiéndose esos días en los mas intensos y felices de su vida.
La joven murió y el joven contrabandista besó por última vez los labios de su amada, recogió sus cosas y cruzó su mirada con el padre de la joven. En los ojos de este, además de pena y dolor, descubrió agradecimiento. Le sonrió,salió de la casa, montó en su caballo y salió de la finca al galope para cumplir con su promesa y con su destino.
Mari Carmen Fernández 21 - 10 - 2016
lunes, 17 de octubre de 2016
CATACUMBAS DEL BEATERIO
Fue fundado en 1633 por María José Isabel bajo la orden tercera de San Francisco.
Sobre este beaterio había, hasta ahora , muy poca información, sólo la recogida por Adolfo de Castro en su libro "Los nombres de las calles y plazas de Cádiz".
Tras la marcha de las beatas en este edificio se creo una empresa que enseñaba costura a mujeres en riesgo de exclusión Más tarde, se derribó el edificio conservándose las catacumbas para un nuevo uso.
En la actualidad,y por iniciativa privada, se han limpiado algunos túneles subterráneos inundados de escombros, tras la caída del edificio construido sobre ella, a causa de la explosión de las minas de agua de 1947, abriéndose paso a las catacumbas Como dato curioso, diremos que las escaleras de acceso cuentan con un hueco artificial en la pared que se cree fue hecho para que cupiese en la estrechez las tumbas al transportarlas.














